guapos
El cuarto de huéspedes
Mis padres siempre tuvieron la costumbre de invitar a amigos de la infancia y de la vida, a casa. Desde que tengo uso de conciencia, y hasta el día de hoy en que tengo 24 años, siguen repitiendo el ritual de juntarse a hacer fiestas en su hogar. A los 16 me he declarado gay, y desde ese momento he compartido escenas de sexo gays con alguno de los huéspedes.
La primera vez sucedió con Pablo. En ese entonces yo tenía 18 años y él sólo un par más que yo. Era hijo de una familia amiga que vino de visita. Ya nos habíamos visto antes, pero nunca había pasado nada, sin embargo, ambos sabíamos que nos gustaba el sexo gays.
Esa noche me tocó dormir con él en el cuarto de huéspedes de casa. Afortunadamente sus padres habían ocupado mi habitación y tuvimos que compartir la cama king size que quedaba.
De sólo pensarlo se me venían a la mente imágenes de sexo gays que imaginaba podían suceder.
Pasadas las 2 de la mañana nos fuimos a acostar. Yo me metí a la cama sólo con un boxer, y no cubrí mi cuerpo con las sábanas. Él salió del baño desnudo, con su pene en semi erección.
Apenas se recostó me abalancé sobre él. Sabía riquísimo. Siempre había fantaseado con ese tipo de momentos de sexo gays con Pablo. Su cuerpo bien marcado por el gimnasio no daba lugar al desperdicio.
Practicamos sexo oral por varios minutos, parece que a él le encantaba tanto como a mí ese tipo de sexo gays. Me pidió que lo penetrara. Abrió sus piernas y nos unimos hasta el más profundo placer. Esa noche no dormimos. Bueno, esa, y tantas otras mas.